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¡Ah, madre! ¿Cómo está usted? -dijo él, dándole un fuerte apretón de manos-. Te hace parecer una vieja bruja...". A sus dos hermanas menores les dedicó entonces una porción igual de su ternura fraternal, pues les preguntó a cada una cómo estaban y observó que ambas tenían un aspecto muy feo.